Hace unos días encontré este artículo en el que se hace referencia al desarrollo de una bebida de fresa apta para diabéticos. De acuerdo con el artículo, la bebida se produce tras un proceso de fermentación, que da lugar a algunos nuevos flavonoides. Estos compuestos son pigmentos responsables de la gama de colores que va desde el rojo al azul en los alimentos. El resultado es una bebida con una acidez peculiar y que conserva adecuadamente tanto el sabor como el olor a fresa, y el dulzor de la fructosa.

Lo que me llamó más la atención es que se afirma que las bacterias fermentan la glucosa, pero no la fructosa, por lo que la bebida es apta para diabéticos. En principio pensé que la afirmación corría a cargo de la investigadora que habían entrevistado, pero después me di cuenta de que estaba también en el abstract (resumen) del artículo científico en el que se publicaron los resultados 1. A pesar de que el estudio no se había diseñado para probar la bebida en estas personas.

Así que la pregunta es: ¿es o no recomendable el consumo de fructosa por diabéticos?

Para los que no la conozcáis, la fructosa es el hidrato de carbono característico de la fruta. Su estructura química es parecida a la de la glucosa, y cuando se unen las dos, forman sacarosa, el azúcar común. De hecho, la fructosa aporta la mayor parte del sabor dulce al azúcar, puesto que es 1.73 veces más dulce. 2.

Dulzor relativo de azúcares y edulcorantes.
Dulzor relativo de azúcares y edulcorantes.

En principio, la fructosa se recomendó para diabéticos en sustitución de la sacarosa, porque al no aportar glucosa, no produce el temido “pico de glucemia”. Este “pico” se refiere a la concentración de glucosa en la sangre después de ingerir hidratos de carbono. El dato es muy útil para los diabéticos, ya que les permite controlar qué hidratos de carbono consumir sin riesgo de pasarse de glucosa.

Pico de glucosa en sangre.
Pico de glucosa en sangre.

Evidentemente, la fructosa no produce un pico de glucosa, sencillamente, porque no tiene glucosa. Por ese motivo, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) publicó en 2011 una opinión científica en la que afirmaba que la sustitución de glucosa y sacarosa por fructosa en bebidas producía menores incrementos de glucosa postprandial (después de comer). De perogrullo, vamos. Además, la EFSA afirmaba que no se producía un incremento “desproporcionado” de la producción de insulina. 3.

La respuesta de la industria de las bebidas azucaradas

La publicación de la EFSA tuvo un fuerte impacto en la industria de las bebidas azucaradas porque les daba la excusa perfecta para sustituir el azúcar por fructosa en sus diversas formas. La declaración de la EFSA permitía al fabricante colocar en la etiqueta una alegación sobre reducción del pico de glucemia si se reemplaza el 30% o más de la glucosa o sacarosa en su producto con fructosa. En consecuencia, los fabricantes se lanzaron a sustituir el azúcar con fructosa, empleando masivamente jarabes de alto contenido en fructosa. En Europa, estos jarabes se deben etiquetar como “jarabes de glucosa-fructosa”, pero contienen más de un 50% de fructosa. Para algunos esto era un escándalo y llegaron a afirmar que la EFSA fomentaba el beneficio de la industria a costa de la salud del consumidor.

Etiqueta de galletas "Oreo" con jarabe de glucosa-fructosa entre sus ingredientes.
Etiqueta de galletas “Oreo” con jarabe de glucosa-fructosa entre sus ingredientes.

Sin embargo, en el documento de la EFSA se incluía también esta declaración: “altas ingestas del fructosa pueden dar lugar a complicaciones metabólicas, tales como dislipemia, resistencia a la insulina y adiposidad visceral”. Es decir, la propia EFSA reconocía que altas ingestas de fructosa pueden ser perjudiciales. Pero, claro, cada uno se agarra a la parte de la declaración que más le interesa.

Probablemente se incluyó la expresión “alta ingesta de fructosa” para excluir de ese riesgo a la fruta y la miel, que son ricas en fructosa. ¿Imagináis que hubiera pasado si la EFSA hubiera declarado sin más que la ingesta de fructosa puede dar lugar a alteraciones metabólicas?

Efectos sobre la salud de la ingesta elevada de fructosa

Los científicos de la Universidad de California (EEUU) Robert Lustig, Laura Schmidt y Claire Brindis han llegado a sugerir que la fructosa es tóxica para el hígado y que su consumo debería ser regulado del mismo modo que el alcohol. 4. Estos investigadores propusieron que la fructosa favorece el desarrollo de obesidad cuando se consume en cantidades excesivas, lo que conduce a efectos perjudiciales sobre el metabolismo lipídico (aumento de triglicéridos) y de la glucosa.

Lo cierto es que los estudios que muestran que las ingestas altas de fructosa pueden provocar alteraciones metabólicas, aunque muchos de ellos se han realizado con dosis extremas (más del 20% de la energía diaria). Esto suele ser habitual en ensayos en animales para asegurarse a respuesta. Si la dosis es demasiado baja puede no observarse el efecto y no podrá descartarse que sea debido al propio elemento o a su dosis. El hecho de que altas dosis de fructosa generan obesidad está firmemente demostrado. Tanto, que se emplean dietas altas en fructosa para generar obesidad en ratas. De esa forma es posible estudiar la resistencia a la insulina y la diabetes tipo 2 en esos animales.

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Sin embargo, en humanos no está tan claro. Sigrid Gibson, de la empresa británica Sig-Nurture, realizó en 2008 una revisión de todo lo que se conocía en ese momento sobre el tema. Gibson llegó a la conclusión de que el efecto de las bebidas ricas en fructosa tenían poca influencia en la obesidad excepto en personas especialmente sensibles. 5. El problema de confiar en las opiniones de representantes de las empresas es que suelen tener conflictos de intereses. En este caso resultó que grandes compañías que emplean jarabes de fructosa como Coca-Cola, Pepsico y otras son clientes de la empresa Sig-Nurture.

Por otra parte, los estudios sobre la fructosa suelen utilizar fructosa pura, y no en combinación con glucosa, que es como se ingeriría en un alimento. Además, existen pocos estudios publicados en los que las dosis administradas hayan sido bajas. Esto es habitual y es probable que sea debido a que los resultados hayan sido negativos. Este es otro problema común en la ciencia: los resultados negativos muchas veces no se publican, por lo que nos perdemos esa información.

Sin duda, son necesarias más investigaciones para determinar los efectos en humanos de una ingesta baja en fructosa en alimentos, a largo plazo, y con participación de personas con diferentes patologías y grupos de población.

Por el momento, yo seguiría comiendo fruta sin preocuparme de la fructosa, pero reduciría o eliminaría los alimentos que incluyan jarabes de glucosa-fructosa. En cuanto a la bebida apta para diabéticos, yo no remarcaría esa característica. Será tan apta como cualquier otro zumo de fresa.

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¿La fructosa es veneno para los diabéticos o al contrario?

Referencias:


  1. Hornedo-Ortega R et al. Influence of storage conditions on the anthocyanin profile and colour of an innovative beverage elaborated by gluconic fermentation of strawberry, Journal of Functional Foods 2016;23:198-209.
  2. Hanover y White. Manufacturing, composition, and applications of fructose. Am J Clin Nutr. 1993;58(5 Suppl):724S-732S.
  3. EFSA. Scientific Opinion on the substantiation of health claims related to fructose and reduction of post-prandial glycaemic responses (ID 558) pursuant to Article 13(1) of Regulation (EC) No 1924/2006. 2011. http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.2903/j.efsa.2011.2223/epdf
  4.  Lustig RH, Schmidt LA, Brindis CD. Public health: The toxic truth about sugar. Nature. 2012;482(7383):27-9. 
  5.  Gibson S. Sugar-sweetened soft drinks and obesity: a systematic review of the evidence from observational studies and interventions. Nutr Res Rev. 2008;21(2):134-47.

JSPerona


Soy Científico Titular del CSIC y profesor asociado de la Universidad Pablo de Olavide. Me gusta investigar, la docencia y la divulgación, así que hago lo que puedo para dedicarle tiempo a las tres.


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5 thoughts on “¿La fructosa es veneno para los diabéticos o al contrario?

    1. No afecta si lo toma con moderación es así que ADA ( Asociación Americana de Diabetis ) indica que un diabético puede consumir hasta 50 gramos de fructosa por día y la OMS ( Organización mundial de la salud ) 35 gr

  1. Hola, estoy tomando ,una bebida,malteada combinada, con aminoácidos y vitaminas,pero contiene la frctuosa ,esto Me dañaría tengo diabetis 2?

    1. Hola Manuel. Yo soy científico y no dietista-nutricionista, así que no soy muy partidario de dar recomendaciones nutricionales. Habría que ver cuál es el contenido de fructosa que tiene la bebida y cuál es tu frecuencia de consumo y como digo en el post, los estudios en humanos no son aún lo suficientemente sólidos. En cualquier caso, por precaución yo dejaría esa bebida si no te está aportando nada que realmente necesites por algún otro motivo.

  2. Usted lo ha dicho amigo no es nutricionista y le recuerdo que la ADA indica que un diabético puede consumir hasta 50 gramos de fructosa por día y la OMS 35 gr ,así que con estas pocas palabras todo lo aportado por usted queda en el suelo

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