Cuando era pequeño, mi madre compraba la leche en la tienda de la esquina. La vendían en una bolsa, porque aún no se había inventado el Tetra Brick, y venía pasteurizada. En todas las casas había un recipiente como éste para colocar la bolsa de leche. ¿En la tuya también?

Recipiente para bolsas de leche. Adaptadoa de https://junkdrawer67.wordpress.com/
Recipiente para bolsas de leche. Adaptada de https://junkdrawer67.wordpress.com/

A mí esa leche me sabía riquísima. Pero cuando íbamos al pueblo, compraba la leche directamente al lechero que pasaba todas las mañanas por delante de la casa de mi abuelo. Era leche recién ordeñada, así que había que hervirla antes de tomarla. La odiaba. ¡Sabía a vaca!

Hoy día, casi toda la leche que se toma en España es UHT (tratada a alta temperatura) y viene envasada en los archiconocidos Tetra-Brick o los Combiblock (sí, existen dos marcas (que yo sepa) de paquetes de leche de alta duración. La diferencia se ve en la base, fijaos la próxima vez). Ahora la leche no sabe a vaca. De hecho, muchas veces no sabe a casi nada.

En cambio, podemos encontrar en el supermercado leches enriquecidas en casi todo lo que se nos ocurra, aunque no siempre son tan eficaces como nos muestran 1. Las más conocidas son las leches enriquecidas en minerales, como el calcio o el magnesio o en vitaminas A, D y E. Además, son muy comunes las enriquecidas en fibra (oligofructosa), ácido fólico y ácidos grasos omega-3. Y es que la leche, como el papel, lo aguanta todo (o casi).

En otra ocasión hablaremos sobre las leches enriquecidas en ácidos grasos omega-3, pero ahora vamos a un tipo distinto de ácido graso: el ácido linoleico conjugado o CLA.

Leche enriquecida en CLA que encontré en un supermercado de Mendoza (Argentina).
Leche enriquecida en CLA que encontré en un supermercado de Mendoza (Argentina).

Qué es el ácido linoleico conjugado.

Por si no teníamos poco con los saturados, monoinstaruados y poiinsaturados, ahora nos salen con los conjugados. Así que antes de meternos en harina, tenemos que repasar un poco qué son los ácidos grasos y su estructura. En la entrada sobre el oleogustus ya adelantamos algo: Son las moléculas que se encuentran mayoritariamente en todas las grasas. Cuando se unen tres de ellas forman los conocidos triglicéridos.

Como comentábamos en esa entrada, los ácidos grasos son largas cadenas de carbonos que están unidas entre sí por enlaces químicos. Normalmente los enlaces entre átomos de carbono son sencillos y, en ese caso, el ácido graso es saturado. Pero también pueden tener enlaces dobles o triples (éstos son menos habituales). Cuando presentan un enlace doble en la cadena de carbonos se denominan monoinsaturados (es el caso del ácido oleico, el más abundante en el aceite de oliva, hasta un 80% del contenido del aceite.

Si presentan dos o más dobles enlaces, se denominan poliinstaturados. En este grupo están los omega-3 y el menos conocido, pero más abundante en aceites vegetales, ácido linoleico. Es el ácido graso que compone el 60 % del aceite de girasol, por ejemplo. La estructura de éste último es la siguiente: una cadena de 18 átomos de carbono en la que hay dos dobles enlaces (o insaturaciones).

Estructura del ácido linoleico (18: n-6) señalando los dobles en laces en los carbonos 9 y 12.
Estructura del ácido linoleico (18: n-6) señalando los dobles en laces en los carbonos 9 y 12.

Si os fijais en la molécula de la imagen, entre los dos dobles enlaces (en amarillo) hay dos enlaces sencillos (en rojo). En cambio, en el CLA de la siguiente imagen, entre los dos dos dobles enlaces solo hay uno sencillo. Por eso se denomina conjugado. Aunque parezca una nimiedad, esa pequeña diferencia en la estructura le da una serie de características al CLA distintas de las que tiene el ácido linoleico. Aunque existen hasta 28 tipos diferentes de CLA, los más importantes son los “c9, t11” y “t10, c12”. Esa notación indica que tienen un doble enlace de tipo cis en el carbono número 9 y el otro es trans en el 11. En el segundo caso, indica que el enlace es trans en el 10 y cis en el 12. Por tanto, el CLA es una grasa trans, aunque no se han encontrado efectos nocivos para la salud como en el caso de las grasas trans de origen industrial.

Estructura del CLA, señalando los dobles en laces en los carbonos 9 y 11 o 10 y 12.
Estructura del CLA, señalando los dobles en laces en los carbonos 9 y 11 o 10 y 12.

El CLA se encuentra sobre todo en la carne y productos lácteos procedentes de rumiantes. Sin embargo, para emplear el CLA como suplemento se suele emplear un procedimiento químico a partir del ácido linoleico del aceite de girasol o cártamo 2. De esa manera, aunque en la naturaleza el CLA más abundante es el c9, t11, los alimentos enriquecidos contienen sobre todo t10, c12. Por esta razón, el CLA que se toma en forma de suplemento no tiene los mismos efectos para la salud que el obtenido en alimentos sin procesar ni suplementar.

El CLA en la obesidad

Estudios en ratones de principios de este siglo empezaron a mostrar que la ingesta de CLA podría reducir el peso corporal cuando se añadía a su dieta al 1%. Los resultados eran espectaculares porque indicaban, por ejemplo, que el CLA incrementaba el gasto calórico 3 o que activaba la apoptosis de los adipocitos, las células que almacenan la grasa 4. La apoptosis es un mecanismo de suicidio celular, así que el CLA provocaba el suicidio en masa de las células grasas. Lo dicho, espectacular.

Así que no tardaron en comenzar los estudios en humanos. Como ocurre normalmente, algunos de ellos mostraron resultados positivos pero otros no. Es sospechoso cuando todos los estudios salen bien, aunque en ocasiones pasa con demasiada asiduidad. Por eso es necesario hacer revisiones sistemáticas y meta-análisis que recojan los resultados globales con ayuda de la estadística.

En 2007 se publicó uno de estos análisis que revisan otros estudios 5. En él, los autores mostraban que el consumo de CLA del orden de unos 3-6 g/día era capaz de reducir la grasa corporal, sobre todo en los primeros meses de tratamiento.

Cambio en la masa grasa con el aumento de la duración del tratamiento con ácido linoleico conjugado. Fuente: Referencia X
Cambio en la masa grasa con el aumento de la duración del tratamiento con ácido linoleico conjugado. Fuente: Referencia 5.

Sin embargo, los propios autores admitían que el descenso era ligero y que se corría el riesgo de efectos secundarios. En dosis altas, podría dar lugar a aumentos de la acumulación de grasa en el hígado, resistencia a la insulina o reducción del colesterol HDL (el bueno). En dosis bajas podría provocar diarrea, dolor de estómago, náuseas y flatulencia 6. Aunque estos efectos no son muy frecuentes, limitan la cantidad de CLA que puede añadirse a los alimentos.

Otros efectos del CLA en la salud

Además de su efecto sobre el peso corporal, se ha investigado su relación con la presión arterial, el cáncer de mama, los triglicéridos, el colesterol y la inflamación. Entre todos estos estudios, los científicos no encontraron efectos relevantes en humanos sobre la presión arterial 7 ni el cáncer de mama 8, entre otros motivos porque los resultados de unos y otros investigadores eran demasiado dispares.

Puesto que el CLA es un ácido graso, se pensó que podría tener un efecto sobre los lípidos plasmáticos (colesterol, triglicéridos, etc.). En otro meta-análisis, realizado por investigadores de la Universidad de Ciencias Médicas de Isfahan en Irán, encontraron una asociación entre el consumo de alimentos enriquecidos en CLA con la reducción de colesterol LDL (el malo), pero no del colesterol total ni los triglicéridos 9. Estos investigadores llegaban a recomendar una dosis de 3 g/día En los estudios que analizaron, el CLA se añadía a productos lácteos como mantequilla, leche y yogur, así como a la margarina. Las dosis que se emplearon en esas investigaciones fueron muy variadas, desde 1.2 g a 73.7 g /día, aunque siempre por encima de las dosis habituales en lácteos no enriquecidos (<1 g/día).

Conclusión

En definitiva, el CLA es muy especial, que está presente en pequeñas concentraciones en productos lácteos de forma natural o en mayores concentraciones cuando son suplementados. Estos suplementos se realizan habitualmente con CLA obtenido por procesamientos industriales a partir de aceites ricos en ácido linoleico. Al CLA se le han atribuido determinadas actividades biológicas, pero en general los resultados científicos no son definitivos. Esta conclusión ha sido corroborada por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que manifiesta que no hay evidencia suficiente para sustentar dichas alegaciones 10.

Aún así, que el CLA es capaz de recudir el colesterol LDL cuando forma parte de alimentos lácteos enriquecidos. A pesar de ello, este ácido graso puede producir también algunos efectos secundarios en dosis elevadas. En este sentido, la EFSA asegura que los suplementos de CLA en dosis de 3-3.5g/día son seguros hasta los 6 meses. De todos modos, teniendo en cuenta el riesgo y el poco beneficio, parece que no merece la pena realmente consumir alimentos enriquecidos en CLA.

Guardar

Leches enriquecidas en casi todo, también en ácido linoleico conjugado (CLA)

Referencias:

  1. López Nicolás, JM. Puleva y la ineficacia de su “EFICALCIO”. https://scientiablog.com/2014/04/29/puleva-y-la-ineficacia-de-su-eficalcio/
  2. Kramer et al. Analysis of conjugated linoleic acid and trans 18:1 isomers in synthetic and animal products. Am J Clin Nutr. 2004;79(6 Suppl):1137S-1145S. http://ajcn.nutrition.org/content/79/6/1137S.short
  3. West et al. Conjugated linoleic acid persistently increases total energy expenditure in AKR/J mice without increasing uncoupling protein gene expression. J Nutr. 2000;130(10):2471-7. http://jn.nutrition.org/content/130/10/2471.long
  4. Miner et al. Conjugated Linoleic Acid (CLA), Body Fat, and Apoptosis. Obes Res. 2001;9(2):129-34. http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1038/oby.2001.16/full
  5. Whigham et al. Efficacy of conjugated linoleic acid for reducing fat mass: a meta-analysis in humans. Am J Clin Nutr. 2007;85(5):1203-11.
  6. Gaullier et al. Conjugated linoleic acid supplementation for 1 y reduces body fat mass in healthy
    overweight humans. Am J Clin Nutr. 2004;79(6):1118-25. http://ajcn.nutrition.org/content/79/6/1118.full.pdf
  7. Yang et al. Effect of conjugated linoleic acid on blood pressure: a meta-analysis of randomized, double-blind placebo-controlled trials. Lipids Health Dis. 2015;14:11. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4339427/
  8. Arab et al. The effects of conjugated linoleic acids on breast cancer: A systematic review. Adv Biomed Res. 2016;5:115. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4964663/
  9. Derakhshande-Rishehriet al. Association of foods enriched in conjugated linoleic acid (CLA) and CLA supplements with lipid profile in human studies: a systematic review and meta-analysis. Public Health Nutr. 2015;18(11):2041-54.
  10. European Food Safety Authority. Scientific Opinion on the substantiation of health claims related to conjugated linoleic acid (CLA) isomers. EFSA Journal 2010;8(10):1794 [26 pp.]. http://www.efsa.europa.eu/en/efsajournal/pub/1794

JSPerona


Soy Científico Titular del CSIC y profesor asociado de la Universidad Pablo de Olavide. Me gusta investigar, la docencia y la divulgación, así que hago lo que puedo para dedicarle tiempo a las tres.


Post navigation


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: