Esta semana se ha publicado un estudio en la revista Journal of the American Medical Association, comúnmente conocida como JAMA 1. Un estudio que ha levantado ampollas porque relaciona otra vez el consumo de huevos con los niveles de colesterol y la incidencia de enfermedades cardiovasculares. De hecho, relaciona el consumo de huevos con la muerte por todas las causas y no solo debida a enfermedades cardiovasculares.

Estos resultados parecen contradecir las últimas recomendaciones sobre el consumo de huevos. Después de muchos años en los que se recomendaba no consumir más de tres huevos a la semana, los nutricionistas se habían puesto de acuerdo en base a la evidencia científica para eliminar ese límite. La idea es que el colesterol de los huevos realmente no incrementa los niveles de colesterol en la sangre porque nuestro cuerpo tiene capacidad para deshacerse de él.

Y ahora viene este estudio y lo complica todo. Como diría el otro: “Es la ciencia, amigos”.

¿Pero qué ha mostrado este nuevo estudio?

En él participaron 29 615 adultos estadounidenses agrupados en 6 cohortes y que fueron seguidos durante una media de 17.5 años. Los investigadores encontraron que por cada 300 mg adicionales de colesterol consumido por día, el riesgo de una enfermedad cardiovascular aumentaba un 3% y el de mortalidad un 4,5%. Además, por cada medio huevo adicional consumido por día el riesgo de enfermedad cardiovascular aumentaba un 6% y el de mortalidad un 8%.

Ingesta diraria de colesterol e incidencia de enfermedad cardiovascular. El riesgo de tener una enfermedad cardiovascular está marcado con la línea azul y va aumentando a medida que aumenta la ingesta de colesterol. Gráfico obtenido de la referencia 1 (ver más abajo).

Y se lió la marimorena. ¿Otra vez tenemos que evitar los huevos? Algunos nutricionistas y medios de comunicación intentaron calmar los ánimos. Alegaban que el estudio es solo observacional, así que no había que alarmarse y que los científicos tenían que hacer estudios más correctos y más en profundidad.

Se lió la marimorena con los huevos

Ahí saltó mi alarma personal. ¿Cómo que ese estudio no es lo suficientemente correcto y profundo? 30000 sujetos, 17.5 años y publicado en una de las mejores revistas médicas del mundo es bastante aval de corrección y profundidad. Que sea observacional no va en su detrimento, como se ha sugerido.

¿Qué significa observacional?

Los estudios observacionales son estudios epidemiológicos que tratan de establecer relaciones entre distintas variables de un fenómeno. Si existen esas relaciones, eso da pistas a otros científicos para buscar las causas reales. Por ejemplo, en este caso parece que existe una relación sólida entre el consumo de huevos y las enfermedades cardiovasculares.

Los que desprecian este estudio alegan que los estudios observacionales no pueden establecer relaciones de causa-efecto. Es decir, que mediante este estudio no se puede saber si los huevos son realmente la causa de las enfermedades cardiovasculares. Solo muestran que existe una relación entre esas variables, pero puede ser un factor no contemplado el causante real y no los huevos. Por ejemplo, podría ser que las personas que comen muchos huevos también hagan poco ejercicio físico y esa sea la causa. Otro ejemplo más sencillo. En verano se comen más helados en Australia y también hay más ataques de tiburones a las personas, pero eso no significa que el hecho de comer helados provoque el ataque de tiburones. Es absurdo, ¿no? Probablemente lo que ocurre es que la mayor temperatura de las aguas atrae a más tiburones y de ahí que haya más ataques.

La venta de helados en verano no implica que ocurran más ataques de tiburones.

Es cierto: para poder determinar relaciones causa-efecto, como que los huevos sean los causantes de la enfermedad cardiovascular, es necesario realizar estudios de intervención controlando los factores que puedan influir.

Pero eso no significa que este estudio en particular sea un mal estudio. Los estudios observacionales también tienen en cuenta los factores que pueden confundirnos. De hecho, se llaman “confundidores”. Es como si en el ejemplo de los tiburones incluyéramos la temperatura del agua en nuestros cálculos. Si se pierde la relación entre helados y ataques de tiburones, es posible que sea porque la causa está en la temperatura del agua. Si se mantiene la relación, es posible que sean los helados la causa… o no. Para eso hace falta otro estudio, pero ya estaremos sobre la pista.

En el estudio de los huevos, los investigadores han sido muy rigurosos con estos factores, planteando distintas combinaciones de ellos en los diferentes cálculos o modelos de asociación. Son los siguientes:

Modelo 1: edad, sexo, raza/origen étnico (blanco, negro, hispano, chino) y educación.

Modelo 2: Todos los anteriores más energía total ingerida (calorías), fumador (actual, anterior, nunca), paquetes de tabaco, años como fumador, actividad física, consumo de alcohol y uso de terapia hormonal.

Modelo 3: Todos los anteriores más IMC (sobrepeso u obesidad), diabetes, presión arterial, medicamentos antihipertensivos, colesterol HDL, colesterol no HDL y uso de medicamentos hipolipemiantes.

Como veis, son muchas las variables que se tienen en cuenta. Pero además, para evaluar las asociaciones de consumo de colesterol con la enfermedad cardiovascular, la grasa saturada, la grasa insaturada, la grasa trans, la proteína animal, la fibra y el sodio se ajustaron individualmente o en combinación como covariables en el Modelo 2.

Más aún, para determinar si ciertos alimentos que contienen colesterol fueron factores importantes para las asociaciones, los huevos, la carne procesada, la carne roja sin procesar, el pescado, las aves de corral y los productos lácteos se incluyeron individualmente o en combinación en los ajustes.

Hay mucho más, pero no quiero seguir dando la turra. Creo que con esto se demuestra que no se trata de un estudio sin más. No es “solo un estudio observacional”. Repito que aún así no se pueden extraer relaciones de causa y efecto porque puede haber factores que los autores han olvidado incluir. Por ejemplo, aunque incluyen el colesterol HDL, yo echo de menos que incluyan los triglicéridos. Ya dije en un post anterior que podría ser que los triglicéridos pudieran tener que ver con las enfermedades cardiovasculares más que el colesterol.

De hecho, los propios autores admiten limitaciones en el estudio. Es más, todos los estudios científicos tienen limitaciones. En este caso, los investigadores reconocen seis limitaciones, la última de las cuales es, precisamente:

Los hallazgos del estudio son observacionales y no pueden establecer causalidad.

El famoso estudio de los huevos no es “solo un estudio observacional”
  1. Zhong VW, Van Horn L, Cornelis MC, Wilkins JT, Ning H, Carnethon MR, Greenland P, Mentz RJ, Tucker KL, Zhao L, Norwood AF, Lloyd-Jones DM, Allen NB. Associations of Dietary Cholesterol or Egg Consumption With Incident Cardiovascular Disease and Mortality. JAMA. 2019;321(11):1081-1095

JSPerona


Soy Científico Titular del CSIC y profesor asociado de la Universidad Pablo de Olavide. Me gusta investigar, la docencia y la divulgación, así que hago lo que puedo para dedicarle tiempo a las tres. Además, soy un apasionado de las presentaciones e imparto cursos para ayudar a otros a que sus presentaciones sean más eficaces.


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